Ayer estaba caminando por los bellos senderos de la universidad, donde hay ríos y piedras talladas, todo bajo la fresca sombra que dejan los árboles del bosque, cuando aparece mi hermano, muy preocupado, informándome que ocurrió un incendio en cadena, intencionado, que afectó a 9 estaciones de metro centrales, dejando aproximadamente 900 víctimas fatales. En lugar de tener clases, íbamos a tener una charla informativa sobre esta tragedia, una de las más grandes acontecidas en la historia de Chile. Sin embargo, esta actividad no pudo llevarse a cabo, pues el profesor que iba a dar la charla había muerto en el ataque.
Entonces mi mamá me despertó.
Ayer en la tarde fui al mall con mi hermano, y le estaba contando el sueño del incendio, cuando lo llama por teléfono la polola. Cuelga asustado y me dice "corre". Empieza a correr y lo sigo, hasta que llegamos a la salida del cine. "¿Qué onda, qué pasa?" le pregunté. "Va a explo-" y se escucha el sonido de una bomba estallando, que alcanzó hasta apenas unos metros de donde estábamos. Alcancé a quedar menos de un segundo en una impresión enorme causada por cuerpos volando, producto de la explosión, cuando mi hermano me grita "Cresta, ¡corre!". Sigo corriendo no sé a dónde, hasta que llegamos a las afueras del mall. "Explícame, qué onda, qué pasa!" "Unos terroristas pusieron bombas en el mall, lo anunciaron segundos antes de la primera explosión... Ella lo vio en las noticias y me llamó altiro. Nos salvamos por poco". Entonces, vimos a muchos hombres con la cara cubiertas, entrando a chorros al mall, lanzando piedras, disparando sus metralletas, ¡querían matarlos a todos!, y cuando nos vieron, nos pusimos a correr.
Corrimos hasta encontrar un lugar temporal donde escondernos, pues nos encontrarían ahí tarde o temprano. Por suerte, apareció la polola de mi hermano a tiempo, nos subimos a su auto, y a máxima velocidad nos sacó de ahí. Creímos estar a salvo, pero en poco tiempo nos alcanzó un grupo de ellos, amenazándonos.
"Lo siento..." dijo ella, y se bajó del auto. Fue entonces que me llegó un piedra muy fuertemente, golpeándome la cabeza y dejándome inconsciente.
Y desperté con la luz del sol en mi cara.
El refugio que aún respira en el recuerdo
Hace 3 días

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