sábado, 25 de abril de 2009

Te quiero mucho....

Pese a que nunca fui capaz de decírtelo directamente, sólo mis intentos tal vez no exitosos con regalos pudieron haberme hecho creer que ya lo asumías. Aún pienso que lo asumes, pero me gustaría decírtelo en palabras.
Aunque esto no lo leas nunca quisiera expresar lo importante que has sido para mí.
Porque me conoces desde antes de nacer. Porque conoces a mí mamá desde antes de nacer. Eres tan cercano para mi familia que existe un lazo irrompible y un amor incondicional. Eres mi familia. Pero para mí eres más cercano aún. Yo no te escogí como mi padrino, pues era muy pequeña, quizá ni siquiera había visto la luz y no conocía más sonido que el latir del corazón de mi mamá. Te escogieron y aceptaste. Y hasta ahora pienso que no podrían haber elegido mejor.
Ustedes dos me han enseñado tanto, sin saberlo tal vez. Y han significado mucho para mí. Los admiro de una manera increíble por ser tan esperanzados. Pese a los golpes que han recibido han sabido levantarse.
El montón de golpes fuertes e incansables que están recibiendo ahora también es incapaz de dejarlos en el suelo. Han caído. Yo también. Pero siguen de pie.
Y tú sigues de buen humor. ¿Quién más que tú podría mantenerse de buen humor pese a todos estos problemas? Solo tú. Este enemigo invisible podría desgarrar todo de ti, pero tu corazón parece ser indestructible, o inalcanzable. Porque es tan grande y sincero que no piensas en lo que va a pasar, sino en ser feliz ahora, hacer feliz a los demás ahora, y lo seguirás haciendo siempre, porque no creo ser la única que piense que no será necesario decir adiós. Porque el lazo que hemos creado contigo, el lazo que has creado con todos nosotros, es demasiado poderoso como para que sólo una etapa concluyente de la vida sea capaz de destruirlo. Para mí, estarás siempre. Por eso quisiera decirte que te quiero mucho. Mucho más de lo que podrías sólo asumir.

Hasta pronto!